domingo, 23 de enero de 2011

Extraña noche de ex

Una noche de hace muchos años atrás


Extraña noche de ex...
ex nada, tan solo ex.
Ex a secas por darle algun nombre.
Extraña noche de ex:
en bares de buena reputación,
en boliches mediocres,
en fiestas oscuras
y hasta en la calle.
Extraña noche de ex,
parece que se pusieron de acuerdo
para hacerme peder la cordura.
Perdí la cuenta de cuantas ví:
ex que me hicieron conocer el sufrir,
ex que me parecían horribles
y ahora las veo terribles;
ex historias que terminaron en la primera hoja,
ex levantes que hace mucho deseché
y que hoy cuando las quiero volver a tener,
sin pudor me sacan la tarjeta roja;
ex con las que pasé grandes momentos
y hasta alguna ex de la cual me arrepiento.
Hoy que no encontré ninguna futura ex
solo las encontré a ellas,
que el tiempo atrás no quieren volver.
Extraña noche de ex,
todas luciendo su novio ultimo modelo
todas aduciendo que quieren ser fieles
todas negandose al roce de pieles,
que ayer supieron disfrutar
y que hoy ya no lo quieren mas.
Extraña noche de ex,
donde ninguna quiere volver a ser,
a algunas se lo pregunté
y con poca duda me dijeron que no.
A otras ni siquiera me animo a hablarles
y esquivo sus miradas haciendome el boludo (?)
y solo cuando es inevitable llego al saludo.
Extraña noche de ex,
en la que muy solo terminé
con un raro sabor agridulce
que tiene la alegría de los recuerdos del ayer
mezclados con la amargura de ya no ser.

domingo, 2 de enero de 2011

La vida es asi, se resigna el sabio

Este es un viejo cuento mio, lo releí y me gustó, así que ahora lo comparto.

La vida es así, se resigna el sabio

...Y un día todos los hombres nos pusimos de acuerdo. Ahora que todo ya terminó; puedo decirlo, aunque peque de soberbio, a mi se me ocurrio esa brillante y absurda idea. Hablando con mi amigo Juán nos pusimos a deliberar sobre las causas por las cuales nosotros siempre eramos los encargados de ir a buscarlas a ellas (no siempre con el exito que deseabamos) para iniciar y concretar cualquier tipo de relación. Y ahí caimos en la cuenta de la culpabilidad del género masculino en todo eso; claro, ellas sabían que al fin y al cabo alguno la iba a sacar a bailar, alguno la iba a invitar a salir, alguno le iba a hacer un costoso regalo, siempre alguno la iba a chamuyar. En fin, en mayor o menor medida todas tenían sus ofertas. Y si para algo me sirvió estudiar el capitalismo, ese algo fue saber que la ley de la oferta y de la demanda se aplica rigurosamente en cualquier aspecto de la vida.
Y ahí y no en otro momento fue cuando surgió mi ¿brillante? ¿absurda? ¿utópica? idea: ¿ Qué ocurriría si nadie las sacase a bailar ? ¿ Qué ocurriría si nadie las invitara a salir? ¿ Qué ocurriría si nadie las alabara con o sin razón? Y entonces elaboré mi teoría, si a ellas no se les ofrecesiese lo que necesitan, ellas lo tendrían que buscar.
Completamente extasiado y con la adrenalina en un altísimo nivel, le comenté la teoría a mi amigo. Y si yo me hago cargo con orgullo de ser el creador de esta teoría, debo hacer honor a la justicia y reconocer y felicitar por su aplicación en el terreno práctico a mi amigo Juán. Claro, yo nunca fui muy activo a la hora de poner en práctica mis pensamientos, tampoco organizado ni experto en planificaciones. Así que todo lo que a mi me faltaba el lo tenía de sobra, aparte de su incalculable locura que le permitió seguir adelante este proyecto a pesar de la poca cordura del mismo.
Loco si, boludo no; no podríamos hablar de un cambio del género si no empezabamos por nosotros mismos, así que el sabado siguiente a ese histórico día fuimos a Lancaster con el proposito de no iniciar ninguna acción que de a entender que "queríamos levantarnos una mina". Al principio fue fácil, estabamos tan compenetrados y convencidos del éxito del proyecto, que respetamos a rajatabla lo convenido. Los escotes no existían, las polleritas cortas solo de reojo, y las miradas esquivadas. Pero a poco de finalizar nos descontrolamos: el alcohol y tantas mujeres calientes sumados tambien a la engañosa magia del maquillaje y a la piedad de la oscuridad para con los defectos fueron los motivos de tal descontrol. Sacamos a bailar dos señoritas no muy agraciadas, y desesperadamente pusimos en la cancha todo lo que habíamos dejado de poner anteriormente. Las mujeres tienen esa habilidad de percibir el desesperado y esa crueldad para rechazarlo; la misma que usaron para con nosotros.
¿Pensaron que este traspie nos iba a desanimar? No, somos demasiado tercos como para caernos por tan poco. Decidimos aprender de nuestros errores: no podíamos pretender de un día para el otro cambiar nuestro trato para con las mujeres; el cambio debería ser progresivo.
El fin de semana siguiente también fuimos a bailar y los dos siguientes también. Nos dimos cuenta que habíamos logrado conseguir nuestro objetivo primario. Y que ya estabamos listo para la segunda fase de nuestro operativo: la expansión.
Los primeros en enterarse fueron nuestros ex compañeros de colegio y compañeros de facultad con los que teníamos mas confianza. La mayoría nos tildó de locos, otros de peor manera. Era lo esperado, pero nos centramos en aquellos a los que en mayor o menor medida les gustó la idea. Ellos pasarían a formar parte de nuestro círculo de confianza y serían los encargados de distribuir la informacion a sus allegados, preferentemente a aquellos que les podría interesar la idea. También dividimos en sectores la capital de nuestra provincia y otras ciudades cercanas, por ejemplo al señor Julio le tocó la zona sur, a Fabricio la noroeste y Ricardo todo el dístrito de La Banda del Rio Sali; los nombro a ellos como podría nombrar a otros tranquilamente que entregaron gran parte de su tiempo en pos de la causa.
Así y poco a poco, como nosotros, los que se iban sumando al grupo iban dejando de lado esas prácticas de seducir mujeres. Y los escépticos empezaban a creer: y para ellos se organizaron charlas explicativas en donde se ponía enfasis especial en que el realizar estas prácticas nos iba a beneficiar a todos sin distincion de raza,facha,guita, barrio y lo que sea. En un momento tantas fueron las consultas que se nos hacían, que nos vimos obligados a formular un reglamento con el dogma a seguir. Resumiendolo: No sacarlas a bailar, no chamuyarlas, no hacer regalos, no alabarlas aunque haya mas de una razon, al fin y al cabo no hacerlas sentr interesantes ni hacerlas pensar que nos estamos peleando por ellas.
Fueron pasando los meses, un año quizás. En los boliches algunas empezaron a sacar a bailar a los chicos, y la tendencia fue aumentando. Entrabas al chat y las ventanitas con mujeres surgian sin cesar. Algunos llegaron al punto de decir: " si a todos le decís lo mismo". Se le tiraban besos en la calle a los chicos, y miles de cosas que antes las mujeres recibían casi sin querer, ahora la daban casi desesperadas.
Aquella loca idea se había hecho realidad.Ahora la tortilla estaba dada vuelta, ellas desesperadas por buscarnos y nosotros esperando a la mejor oferta. Asi surgieron los histéricos, los interesados y los boludos enamoradizos ante cualquier chamuyo... toda una paradoja. Los agradecimientos a la organización eran una constante, desde sinceras felicitaciones que no podían expresar con palabras el nivel de alegría que habiamos producido en ellos, hasta costosos regalos; sin dejar las constates cosultas de provincias vecinas y de otras no tan cercanas para poder poner en práctica nuestra exitosa idea.Estabamos en nuestro mejor momento gracias a esta organizacion. Habíamos llegado a lo mas alto. Habíamos concretado nuestra idea en la realidad y lo estabamos disfrutando.
Pero siempre que se llega al apogeo, empieza la decadencia; y siempre que existe el poder, existe para corromper. Los garcas de turno aprovechaban su popularidad y la aumentaban con costosos regalos; otros aprovechaban la desesperacion de ellas y sacaban a bailar de a 10 por noche, y otros devolvían los chamuyos de ellas apurando los trámites, cuando no los iniciaban ellos directamente. Sin contar los traidores de turno, cuales Juan Sebastíán Verón en el mundial 2002 contra Inglaterra, que se vendieron al enemigo, informando a varias de las ex chicas mas deseadas que no entendían lo que pasaba y se veían totalmente sorprendidas por el decrecimiento absoluto de su popularidad,( ¡sin los boluditos que las mirabamos no se sienten lindas!) de la existencia de la organización y su brillante plan. Se dejaron engañar y escupieron todo el brillante plan. Las mujeres al fin y al cabo tienen lo que quieren.
Si el llegar al apogeo fue fruto de un arduo trabajo, la decadencia fue todo lo contrario. De un día para el otro se desmoronó nuestro imperio, las chicas ya no sacaban a bailar y ya nos tiraban ni un poquito de onda, ni siquiera una mirada. La oferta les empezó a crecer nuevamente y la tranquilidad también. Nos vimos obligados a disolver esta gloriosa organización y lo que es peor (¿o mejor?) volver a ser nosotros los encargados de buscarlas.
En fin esta fue la historia de una delirante idea llevada a cabo en la realidad, que quizo burlarse de una ley natural y lo consiguio pero solo por un momento,ya que por mas que nuestro intelecto lo haya pensado, y lo pensado haya funcionado,hay un instinto salvaje que nos lleva a buscarlas. Y si se hiciera un partido de futbol entre el intelecto y el instinto; el intelecto mete el primer gol, pero pierde 8-1.
No queda otra que resignarse y aceptar la realidad. Igualmente a la distancia me enorgullezco de lo vivido.
La vida es asi, se resigna el sabio.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sacando un poco de resentimiento

Odio tu nombre y a todas las que tienen tu nombre
y a también a las que tienen un nombre parecido.
Además odio a tu apellido
y a todo lo que tiene que ver con el.
Me cae mal toda tu familia también:
tu papá, tu mamá, tus hermanas
y hasta tu abuela.
Y también me cae mal tu escuela...
y las chicas que iban y van a tu escuela;
la directora, las maestras
y hasta las que limpian.
Aborrezco a tus amigas:
tu mejor amiga, las no tan amigas,
las que no ves nunca
y con las que estás todos los días.
Me parece una mierda la carrera que estudiaste
y una mierda el lugar donde trabajás,
y en los que trabajaste.
Es aburridísimo lo que hacés para divertirte.
Son una cagada los bares a los que vas
y son una cagada los boliches donde bailás.
Odio a tus novios y a tu ex novios
y por las dudas a los futuros.
Y a esta altura ya es mas que obvio
que odio también tus tachangou
y a tus amigos con derecho a roce.
Odio tu barrio y tu calle,
y también tu departamento,
tu puto auto y su estacionamiento.
Es horrible la ropa con la que te vestís.
Nunca estoy de acuerdo con las boludeces que decís,
ni con toda la mierda que pensás.
La música que escuchás es una reverenda cagada.
Los libros que lees
(si es que sabés leer),
una absoluta putada.
Como la mierda que comés.
Es horrible todo lo que ves por televisión...
casi tan horrible como vos.
Y ya que estoy hablando de vos,
por si no queda claro:
te odio.

lunes, 11 de octubre de 2010

Palabras

Volviendo después de un tiempo agitado.

Mi boca se volvió a portar mal
por eso me partieron la boca,
alguna palabra que no tenía que decir
y una piña que no supe esquivar.
Mi boca se volvió a portar bien
por eso me partieron la boca,
alguna palabra que si tenía que decir
y uno de esos besos que te llevan al placer.

¿Ironía? ¿Paradoja? ¿Contradicción?
Como querer hacerle la contra a una adicción.
Las palabras miles de cosas pueden decir,
de las palabras miles de cosas puedo interpretar.
Como las ideologías
que son tan perfectas en la teoría,
como erradas en la realidad:
desvirtuadas por quienes las llevan a cabo,
desvirtuadas por sus críticos y defensores
y desvirtuadas por sí mismas
porque las palabras,
no pueden describir nunca toda la realidad.

Son las creencias que suelen estar equivocadas,
mas que nada por lo difícil de comprobarlas;
como yo, que ahora te veo tan vulnerable
y mas cerca nunca de que volvás a buscarme...
quizás estés mas lejos que ayer,
cuando te tenía ahí arriba, inalcanzable.

Son los extremos que te hacen conocer la vida.
Nunca voy a saber por que,
con quién mejor la pasé,
es también a la vez
quién peor me hizo sentir.
Secretos que la vida no te quiere contar
para ponerle un néctar especial
a nuestra complicada e inexplicable existencia.

Son perjuicios que nos llevan al miedo:
a veces es mejor un bueno por conocer...
pero siempre dudamos de lo desconocido y lo nuevo.
Como la muerte, que no queremos encontrar,
pero incluso tal vez esté mejor que vivir.
Todo es cuestión de asumir el riesgo,
por ahora no lo quiero asumir.

domingo, 18 de julio de 2010

Escapar

Para los que puedan disfrutar de vacaciones

Viajar, volar, escapar.
Escaparme para salvarme
¿o salvarme para escaparme?
Me quiero ir muy lejos
aunque no me mueva ni un metro
aunque sepa que la solución esta adentro...
Mi alma me lo grita
mi cuerpo lo necesita.
Alegría y euforia;
de la buena, de la falsa.
Me voy a comprar hecha la felicidad
sabiendo que eso no existe
y, que encima, no tengo guita.
Ya tengo experiencia
y sé que a esos momentos de excitación,
les sigue una angustiosa sensación.
Pero se me acaba toda la ciencia
y empiezo a tomar...
y dejo de tomarte en serio
para tomar, en serio.
Y en realidad esto no es lo que quiero:
solo un parche mucho mas chico que el agujero.
Por todos lados se me escapa el dolor.
Y empiezo a pensar
y a veces "pensar tanto no es bueno"
ser tan contradictorio me jugó en contra.
Con vos fui malo y bueno
fui agresivo y tambien el mas tierno
y vos me mostraste el cielo,
y me dejaste en el infierno.
Aunque no suene muy digno
y me empeñe en no reconocerlo,
en el fondo no me resigno,
pero en el frente sé que no.
Ya tomé, ya me escapé
ya te cambié, ya te olvidé
ya me olvidé que te olvidé.
Ya volví, ya volviste, ya te eché.
Pero no se te ocurra volver a volver.

viernes, 25 de junio de 2010

Laberinto

Esto me salió hace un par de años, volviendo a mi casa después de una mina que me puso de titular y me sacó en el entretiempo.


Parecía un día igual, pero terminó siendo uno distinto,
fué el día en que me metí en un laberinto.
"Mujeres" decía en la puerta de entrada,
de la salida ni hablar... no la veo ni cuadrada.
Al principio, solito vas sin miedo,
y por cualquier lado te metés,
una atractiva y maliciosa belleza te llama;
lo dificil no es entrar, sino saber salir,
no alcanza con chocarse contra la pared,
también hace falta aprender
que con la cabeza no se la puede romper.
Me encontré algunos otros con quien comparto este ilógico andar.
Consejos y estrategias me dieron para la salida encontrar:
- ¡Confundilas y vas a ver como van a estar con vos!
(se ve que hay varios que confunden mejor que yo)
- ¡Alabalas y seguiles la corriente que es lo mejor!
(pasan tres minutos y me olvido lo que estaba haciendo)
Tantas tácticas elaboradas y ninguna tiene razón:
Mas de una vez darme por vencido me sirvió para ganar
y mas de una vez perdí cuando con todo fuí a buscar...
igual lo mas triste es el mediocre sentimiento de empatar
o las inutiles frases que empiezan con un ¿y si hubiera...?
Lo digo hoy, que NO perdí una mina,
gané experiencia.
Estoy mas cerca de la salida
aunque no estoy seguro de quererme ir de aquí.

viernes, 4 de junio de 2010

Asado escupido

Historia de hace unos años.

Era una noche del verano tucumano,
en la casa de un amigo estaba yo.
Ya se había cansado de decirme ciruja puto,
ya me había cansado de decirle puto decano.
La casa estaba sola, como yo,
sus viejos creo que andaban por Pinamar;
asi que le dije: ¡ vamos a buscar minas a un bar!..
antes que termine de preguntar ya estabamos saliendo.
En una mesa de dos minas nos fuimos a sentar
y sin dudarlo comence a chamuyar
no eran hermosas, pero no estaban tan mal;
así que cuatro delanteros y a atacar.
No me acuerdo si andaba con plata
o eran ellas que ayudaban a pagar,
la cosa es que ya nos habiamos empezado a entonar.
Eran de Corrientes o Entre Ríos, no creo que eso importe,
nos contaron que venían a conocer el norte
y que por acá estaban solo de paso.
Nosotros decíamos que si a todo,
mientras llenabamos los vasos.
Y yo que cuando tomo le tengo poco miedo al fracaso,
y me pongo como frase de cabcera "si pasa, pasa",
casi sin querer les largué la propuesta:
¿vamos para mi casa?...
que casualidad, justo antes de dar una respuesta,
les dió ganas de ir al baño.
A esperar que salgan... ¡hagan sus apuestas!
... saltó la banca, dijeron que sí.
Así que con unos ferné con coca fuimos a jugar el segundo tiempo.
Dos contra dos, el contraataque ideal...
pero todo lo que viene bien, se puede arruinar.
Tocó el timbre un amigo de un amigo;
pedía la habitación catorce porque acababa de levantar.
Hasta ahi nada raro:
él comiendo y nosotros por comer...
pero su guerrera se fué y vino por el postre.
Y yo que siempre fui un lento con las mujeres,
me dejé anticipar;
me llevo por delante el equipo rival
y cuando quise reaccionar
mi chica estaba con el mas "sin codigo" que Adrian Suar.
Compré la carne, hice el fuego,
puse cuchillo, tenedor y plato...
y vino Adri y se comió el asado.
Y no perdí una mina,
porque ni siquiera era mía
Solo gané un poco de experiencia...
¡así es la vida! no en todos se puede confiar.